Principio fundacional
La democracia es ante todo la soberanía del pueblo: ningún poder se
ejerce por encima de su voluntad. Démocratie Directe se da por misión
convertir ese principio en realidad concreta, dando a los quebequenses
las herramientas y las garantías para decidir por sí mismos las reglas
bajo las que viven.
Urgencia y contexto
Quebec no pertenece a una élite política; pertenece a su pueblo.
Nuestro sistema actual no es un fracaso aislado, sino el resultado de
prácticas que debemos dejar de repetir. Es hora de cambiar de
paradigma: Démocratie Directe propone una alternativa clara, fundada en
el respeto, la transparencia, la independencia y la responsabilidad de
la ciudadanía.
¿Cómo establecemos la democracia directa?
"Sin promesas, solo obligaciones."
Para cumplir ese compromiso, Démocratie Directe llevará seis mandatos
imperativos a una elección mayoritaria tratada como un plebiscito:
-
Constitución Fundacional: apoyarse en el marco
jurídico existente para establecer una carta de transición y
garantizar un tránsito ordenado hacia una Constitución escrita
"por el pueblo y para el pueblo".
-
Lealtad al pueblo soberano: toda persona electa
prestará juramento de lealtad al pueblo de Quebec, para proteger su
bienestar y su voluntad.
-
Comités ciudadanos: crear y apoyar comités locales,
municipales y regionales; fomentar la subsidiariedad.
-
Responsabilidad y rendición de cuentas: despolitizar
los cargos clave y cubrirlos por sufragio universal.
-
Plataforma de ciberdemocracia: un sistema híbrido,
transparente y seguro para recoger y procesar los votos y las propuestas.
-
Referéndum de iniciativa ciudadana (RIC): consagrar en
la Constitución Fundacional el derecho a proponer y a derogar leyes.
Su papel
Démocratie Directe no es solo un partido: es un movimiento ciudadano.
Al unirse a nosotros, contribuye a construir un Quebec donde cada voz
cuenta de verdad, donde la soberanía se ejerce directamente y donde las
instituciones sirven realmente al pueblo. ¿Está listo para tomar su
futuro en sus propias manos?